I DON´T LIKE SMOKE.
I LIKE THE RITUAL

Madrid, 2014

 

Desde que tengo uso de esa razón que al ser humano le hace sentir que el arte es arte, me cautiva el ritual del fumador. En "I don´t like smoke. I like the ritual" paseo por diferentes géneros cinematográficos; eso sí, centrándome mayoritariamente en dos tipos de tratamientos del personaje: a) el que se refleja en el cine documental de carácter social y b) la típica, que no siempre tópica, imagen del perdedor. Otra de las piedras filosofales a tener en cuenta es el cine costumbrista, ya sea considerado como neorrealismo o cual simple mirada a nuestros semejantes. Las vías de acción para llevar a cabo este proyecto buscan el trabajar con personas desligadas del mundo de la interpretación. A cada uno se le tomarán dos fotografías; una de ellas ambientada por medio de una escenografía concreta, con planos abiertos; la otra, un primer plano sin medias tintas. Les está permitido a las sombras y las luces bailar con los modelos. Sin embargo, aquí llega la trampa: en las escenas completas, donde el momento pide una actuación por parte del retratado, es cuando realmente el modelo se muestra con más naturalidad; mientras que en los primeros planos prima la profundidad de la mirada sobre un gesto impostado. Y como hablo de un juego de máscaras, es el mismo cigarrillo, el tabaco en sí, el que ve mutar su forma pero no su significado estético, convirtiéndose de esta manera en primordial pero camaleónico atrezzo.

Madrid, 2014

Since I have used that reason that makes human beings feel that art is art, I am captivated by the ritual of the smoker. In “I don´t like smoke. I like the ritual” walk through different film genres; yes indeed, focusing mainly on two types of treatment of the character: a) the one that is reflected in documentary cinema of a social nature and b) the typical, not always topical, image of the loser. Another of the philosopher's stones to take into account is the genre cinema, either considered as neorealism or as a simple look at our fellow men. The courses of action to carry out this project seek to work with people detached from the world of interpretation. Each one will have two photographs taken; one of them set by means of a concrete scenography, with open planes; the other, a close-up without halftones. Shadows and lights are allowed to dance with the models. However, here comes the catch: in complete scenes, where the moment calls for a performance by the portrayed person, it is when the model really appears more naturally; while in the close-ups the depth of the gaze prevails over an imposed gesture. And as I am talking about a game of masks, it is the cigarette itself, the tobacco itself, that sees its shape change but not its aesthetic meaning, thus becoming a primordial but chameleonic props.

I don´t like smoke.

I like the ritual